Aquí podemos agregar otra precisión que hará sobresalir todavía la concordancia de diversos simbolismos, más estrechamente ligados entre ellos de lo que se podría suponer a primera vista: queremos hablar del aspecto bajo el cual la cruz simboliza la unión de los complementarios. Hemos visto que, bajo este aspecto, la línea vertical representa el principio activo o masculino ( Purusha ), y la línea horizontal el principio pasivo o femenino ( Prakriti ), y que toda manifestación se produce por la influencia "no actuante" del primero sobre el segundo. Ahora bien, por otro lado, la Shruti se asimila a la luz directa, figurada por el sol, y la Smriti a la luz reflejada 1 , figurada por la luna; pero, al mismo tiempo, el sol y la luna, en casi todas las tradiciones, simbolizan también respectivamente el principio masculino y el principio femenino de la manifestación universal.
El simbolismo del tejido no se aplica solo a las escrituras tradicionales; se emplea también para representar el mundo, o más exactamente el conjunto de todos los mundos, es decir, de los estados o de los grados, en multitud indefinida, que constituyen la Existencia universal. Así, en las Upanishad, el Supremo Brahma se designa como "Eso sobre lo cual los mundos están tejidos, como urdimbre y trama", o por otras fórmulas similares 2 ; la urdimbre y la trama tienen, naturalmente, aquí también, las mismas significaciones respectivas que acabamos de definir. Por otra parte, según la doctrina taoísta, todos los seres están sometidos a la alternancia continua de los estados de vida y de muerte ( condensación y disipación, vicisitudes del yang y del yin ) 3 ; y los comentadores llaman a esta alternancia "el vaivén de la lanzadera sobre el telar del tejer cósmico" 4 .
Por lo demás, hay en realidad tanta más relación entre estas dos aplicaciones de un mismo simbolismo cuanto que el Universo mismo, en algunas tradiciones, se simboliza a veces por un libro: a este propósito, recordaremos solo el Liber Mundi de los Rosa-Cruz, y también el símbolo bien conocido del Liber Vitae apocalíptico 5 . Desde este punto de vista también, los hilos de la urdimbre, por los que son ligados los puntos que se corresponden en todos los estados, constituyen el Libro sagrado por excelencia, que es el prototipo ( o más bien el arquetipo ) de todas las escrituras tradicionales, y del que éstas no son más que expresiones en lenguaje humano 6 ; los hilos de la trama, de los que cada uno es el desarrollo de los acontecimientos en un cierto estado, constituyen su "comentario", en el sentido de que dan las aplicaciones relativas a los diferentes estados; todos los acontecimientos, considerados en la simultaneidad de lo "intemporal", están inscritos así en este Libro, del que cada uno es por así decir un carácter, que se identifica por otra parte a un punto del tejido. Sobre este simbolismo del libro, citaremos también un resumen de la enseñanza de Mohyiddin ibn Arabi: "El Universo es un inmenso libro; los caracteres de este libro son todos escritos, en principio, con la misma tinta y son transcritos en la Tabla eterna por la pluma divina; todos son transcritos simultáneamente e indivisibles; por ello es por lo que los fenómenos esenciales divinos ocultos en el "secreto de los secretos" tomaron el nombre de "letras transcendentes". Y estas mismas letras transcendentes, es decir, todas las criaturas, después de haber sido condensadas virtualmente en la omnisciencia divina, son descendidas, por el soplo divino, a las líneas inferiores, y han compuesto y formado el Universo manifestado" 7 .
NOTAS: